Lectura bíblica: San Lucas 14:7-14
Lectura de apoyo: Daniel 5:20 y 22
Porque cualquiera que enaltece, será humillado; y el que su humilla, ‘’será enaltecido’’
INTRODUCCIÓN:
El Señor Jesús dijo: “Aprended de mí que soy manso y humilde y de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas”. Mateo 11:29.
La soberbia, la altanería, el orgullo, ha sido característico de los seres creados, de tal manera que, desde Satanás, y los seres humanos, cayeron al ceder al orgullo.
El orgullo hace de Ángeles y humanos, Demonios.
En el transcurso de la historia y al nosotros ser parte de esta humanidad, vemos que la característica general de los seres humanos es el orgullo, por lo cual vemos la devastación que se ha producido en el mundo.
La escritura dice: “¿De dónde vienen las guerras y pleitos…? No es de vuestras pasiones, codiciáis… Matáis y ardéis de envidia…” Santiago 4:1,2
Es decir que la actitud orgullosa, ha producido destrucción en todo el género humano.
DESARROLLO:
En esta porción de la biblia encontramos la declaración del Señor Jesús, que solo los humildes serán enaltecidos, señalándonos desde el principio que sin la humildad no habrá manera de ser enaltecido.
En la porción que hemos leído dice, que vio que escogían los primeros asientos fue cuando les refirió la parábola.
CONCLUSIÓN:
“No te sientes en primer lugar… no sea que seas humillado ante los demás. Porque cualquiera que se enaltece será humillado”, además añadió: “si haces banquete asóciate con los humildes, y serás bienaventurado”.
No es fácil tener un corazón que busque la humildad y la practique, tenemos una naturaleza contraria a Dios y a la humildad, pero la Palabra de Dios nos sigue diciendo que solo los humildes heredan bendición.
Finalmente debemos ir a Cristo Jesús, para que Él transforme nuestro orgullo en humildad, porque no hay nadie más que lo pueda hacer.
Después de la transformación, será fácil caminar el camino de la humildad hasta ser enaltecidos ahora y en el día final de poseer nuestra heredad.