ESFORZAOS A ENTRAR POR LA PUERTA ANGOSTA

12
Ago

Lectura bíblica: San Lucas 13:20-35

Lectura de apoyo: Daniel 5:18-23

Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones. Hebreos 3:15.

INTRODUCCIÓN:

Según el versículo 14 del capítulo 13, hay un llamado a Esforzarse, y así lograr entrar a la salvación, sin embargo parece que la vida espiritual y la salvación eterna, no ha sido un suficiente motivo para que el hombre se esfuerce por ella; en el proverbio capítulo 2, se habla de la sabiduría divina, y se hace un llamado a buscarla de una manera similar como se busca la plata y los tesoros, pero quizás porque no conocemos el valor de la sabiduría divina y de la eternidad, no la buscamos como se debe, ni nos esforzamos por alcanzarla. En esta porción de la Biblia hayamos el llamado a esforzarnos por entrar.

DESARROLLO:

El reino de Dios es semejante al grano de mostaza (versículo 21). En primer lugar, se nos hace ver que, aunque no tenga una gran apariencia la sabiduría de Dios y la salvación, a la larga se hará árbol grande y proveer protección a todos; de la misma manera el versículo 21 habla de los efectos de un reino que también triunfará.

En la lectura de apoyo vimos que el rey Belsasar, tuvo testimonio que la seguridad que su padre había alcanzado, cuando sus ojos contemplaron la grandeza de Dios y la reconoció, allí encontró su exaltación. (Versículo 21).

Pero él no había seguido el camino de su padre, humillándose y esforzándose para encontrar esa misma exaltación que su padre logró  y por lo cual pereció.

Todos nosotros hemos tenido testimonio de la grandeza de Dios y su favor para con los hombres, como Dios en Cristo ha cambiado vidas, perdonándolos y haciendo de ellos vidas totalmente nuevas, sanando y proveyendo aun para sus vidas.

Cuando la Biblia enseña seguidamente sobre la puerta estrecha, es un llamado a entrar por el camino de Dios, confesando nuestros pecados y entregando a Jesús el salvador de nuestra vida y esforzarnos a entrar en la vida de Dios.

CONCLUSIÓN:

Sin duda todos hemos en algún momento oído de personas que entraron en el camino de la vida, pero quizás nosotros mismos no nos hemos esforzado por entrar; este es el momento para que nosotros rindamos nuestra vida a Jesús el Señor, y gocemos de esa gracia que se nos ofrece.

Porque lo que la Biblia enseña es que si teniendo todos los testimonios de la obra de Cristo y no creímos y no nos esforzamos a entrar, llegara el momento cuando el padre cerrara la puerta de ingreso y allí será el llanto y crujir de dientes, cuando nos veamos excluidos de la vida eterna.


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