Lectura bíblica: San Lucas 16: 1-3
Lectura de apoyo: San Lucas 20: 9-18; Daniel 5: 22-30
El no administrar la vida de la mejor manera, traerá consecuencias graves, dolor y muerte.
INTRODUCCIÓN:
En la lectura de apoyo del capítulo 20 del evangelio de San Lucas, encontramos la narración de un hombre que planta una viña y la arrenda a unas personas; esto es exactamente la realidad de la existencia humana, Dios creo el mundo y puso sobre él al hombre, para que lo guardase y a su tiempo diera los frutos. Sin embargo, ellos se sintieron absolutos, y nunca se preocuparon para dar el mejor fruto hacia su dueño; hasta el grado de querer ser los propietarios de todo.
Nunca pensaron que un día Él volvería a pedir cuenta de cómo ellos habían trabajado, hasta el día que llegó.
En la lectura del capítulo 16 de San Lucas, es más o menos la misma historia; un hombre que pone un mayordomo, para que administre todo.
DESARROLLO:
En la lectura de este capítulo y únicamente tres versículos, encontramos que el mayordomo fue acusado de disipador, o sea, que malgasta.
Es decir que su función como administrador de lo que le había sido dado, dejaba mucho que desear, y no representaba fielmente a los intereses de su señor.
Es aquí, donde aprendemos que Dios nos ha puesto como Administradores de su creación, que incluye los bienes que nos rodean y aun nuestra propia vida. En otras palabras, todo le pertenece a Dios, y nosotros fuimos puestos, para administrar la vida de la mejor manera y los bienes que nos son dados. Y que todo eso honre a Dios.
El no administrar la vida de la mejor manera, traerá consecuencias graves, dolor y muerte.
Exactamente lo mismo que les sucedió a los primeros hombres en la tierra.
Ellos a causa de ceder a sus apetitos carnales, olvidaron que ellos se debían al Señor Dios, y que tomar ellos el control de la vida y no llevar el fruto apropiado redundaría en la muerte.
Los mismo fueron los labradores a los cuales se les arrendo la viña, no dieron fruto, quisieron apropiarse de lo que El Señor de la viña les había dado, como consecuencia la viña fue dada a gente que diera mejor fruto.
En la narración del mayordomo, igualmente, en lugar de ser fiel a quien le había honrado dándole la administración de todo, abusa y malgasta lo que no era de él.
CONCLUSIÓN:
Cuando pensamos en el tema de hoy, Hoy es el día, ¿por qué esperar?, pensemos en examinar nuestra vida, y arreglar todo aquello que no se ha administrado de la mejor manera; no vaya ser, que como dice la Biblia: “Llegue el día cuando se nos diga: ya no podrás ser más mi mayordomo”.
Y Dios ya no de una oportunidad más y tengamos que sufrir por haber mal administrado la vida y los que Dios puso en nuestras manos.
Mejor hoy demos cuenta de nuestra mayordomía al Señor.
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