Lectura Bíblica: San Lucas 6: 17-19
Lectura de apoyo: Hechos 10:38; Isaías 9:6
No se puede vivir sin Cristo. Pretender vivir sin Él es contraproducente para la vida humana.
INTRODUCCION
En la historia de este mundo, hemos visto que los hombres vivimos a la sombra de los que nos han antecedido en la Tierra, siendo totalmente influenciados por la forma de pensar humano y muchas veces sin considerar si han sido de provecho o no para la vida.
En la Biblia, la Palabra de Dios, encontramos un camino nuevo, un concepto diferente al humano señalándonos cuál es el camino y enseñanza bajo la cual debemos vivir.
DESARROLLO
En la lectura de este día encontramos algo extraordinario que muestra La Divinidad de Jesús, la cual se muestra en las diferentes acciones de bondad que realiza.
Fue lo que leímos en la lectura de apoyo Hechos 10:38
Dice versículo 17: “Se detuvo”, solo esa palabra muestra el interés que Cristo tiene por las personas, y ese interés se traduce en acciones de misericordia que muestra por nosotros.
Verso 18 dice: “Los que habían sido atormentados de espíritus inmundos eran sanados”.
Una de las peores situaciones que una persona puede enfrentar es que espíritus inmundos lo atormenten. La Biblia habla de personas que estaban bajo ese poder demoniaco, y como sufrían en extremo, algunas de esas perturbaciones son:
desesperación, insomnio, odio, deseos de quitarse la vida, deformaciones físicas, sordera, mudez, etc. Pero es allí donde Nuestro Salvador Jesucristo, muestra su amor y poder al llegar al más necesitado y darle liberación, procuraban tocarle porque de El salía Poder.
Cuando el profeta Isaías habla de la venida y carácter del Mesías redentor, dice Capitulo 9:6: “Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”.
Una descripción exacta de Jesús el Cristo. que vino haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él.
Toda una acción de misericordia caracterizó su vida en la tierra y se puedo ver su Grandeza y su Gloria.
CONCLUSION
Ante tan grande evidencia de su amor su grandeza, debemos Creer en Él, como el Salvador de los hombres. Porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres en el cual podamos ser salvos.
Realmente no se puede vivir sin Cristo el dador de la Vida. Pretender vivir sin Él es contraproducente para la vida humana.
Crea el Él y tendrá el auxilio oportuno siempre invocando su nombre.