Lectura bíblica: San Lucas 23:6-9
Lectura Bíblica: Proverbios 1:24-32; 1 Samuel 28:15; San Mateo 27:5; Hechos 1:25.
Venid luego dice El Señor, estemos a cuentas.
INTRODUCCIÓN:
La porción de la biblia que hemos leído, es una clara advertencia de lo que puede suceder cuando cerramos nuestros oídos a la Palabra de Dios; haciéndonos considerar lo terrible que sería haber vivido y no haber atendido a Dios y su Palabra.
Espero que al final de este estudio podamos pensar bien sobre nuestros caminos y reiniciar una nueva ruta, la cual consista en atender las verdades eternas.
DESARROLLO:
Después del arresto del Señor Jesús, dice que Pilato, oyó que Jesús era de Galilea, pensó en enviarle a Herodes, quien en aquellos días estaba en Jerusalén.
Herodes al ver a Jesús se alegró mucho, porque deseaba ver hacer alguna señal, ya que había oído mucho de él.
Cuando estuvieron uno delante del otro, Herodes hacia muchas preguntas, pero aquí es donde encontramos esta triste realidad que enfrenta Herodes: “El nada le respondió”.
En la lectura de apoyo del proverbio capítulo 1:24 al 32; encontramos que por no haber atendido la voz del Señor y rechazar sus brazos extendidos, no queda esperanza de gozo, ni de Vida.
Lo que continúa diciendo el proverbio es: “Me reiré en vuestra calamidad, me burlare en vuestro temor, y en vuestra calamidad y angustia, me llamaran y NO responderé, No me hallarán, porque aborrecieron la sabiduría y el temor a Dios, no atendieron ni buscaron su consejo”.
Por tanto, comerán del fruto de sus caminos, y no habrá quien salve.
Eso es algo que lo que experimentaron algunos hombres como Herodes, cuando quisieron oír algo de Jesús El Cristo, nada obtuvieron.
De una manera similar, se habla de Saúl rey en Israel, quien al no atender al voz de Dios, confeso y dijo muy angustiado: “Dios se ha apartado de mí, y no me Responde”.
Y el caso final de la lectura de apoyo que habla de Judas. Menciona que con remordimientos, va tira las monedas, y se ahorca, para irse a su lugar.
Dios ya no respondió porque habían desechado todo consejo de Dios.
Que trágica situación por no haber oído la voz del Señor.
CONCLUSIÓN:
Antes que se tarde, que tengamos que enfrentar la muerte y pasar a la eternidad.
Dice la Palabra de Dios: “Lavaos, y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer lo bien”. Venid luego dice El Señor, Estemos a cuentas.
Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien…
No espere más, no permita que por haber desechado al Señor Dios, y cuando lo necesite el ya no responda.
Hoy es el día de su Salvación.
Con el corazón se Cree y con la boca se confiesa para salvación.