Lectura bíblica: San Lucas 19:37-44
Lectura de apoyo: Daniel 5:23-30. Malaquías 4:1-3. Hebreos 3:7-8.
No amaron la verdad, no tuvieron a Dios en su noticia, hay un solo fin inevitable: La condenación Eterna.
INTRODUCCION
Ha habido un pensamiento que se difunde en este mundo, el cual no acepta que el hacer
el mal, y también dejar de lado, la verdad de Dios y su misericordia, no traerá consecuencias trágicas; pero no se puede pensar que haciendo males o no temiendo a Dios en nuestra vida, vendrán bienes.
Esta escrito que todo lo que el hombre sembrare, eso también segara, Gálatas 6:7. El olvidar el temor a Dios, y olvidar sus leyes, solo acarreara juicio y muerte; además hay una seria advertencia en toda la Biblia en relación con este tema. (Proverbios 1:23-29. Romanos 1:28-32. Leerlo en público para todos los presentes)
DESARROLLO
Inicialmente en el versículo 37, vemos que las multitudes se gozaban y alababan a Dios a grandes voces, por lo que habían visto, es decir habían captado como la gracia de Dios, en Jesús, había llegado.
Lo opuesto a esta actitud, la vemos en el versículo 42 en donde El Señor les dice: “Ho, si también tu conocieses, a lo menos en este día, lo que es para tu Paz”.
Llama a reconocer la gracia de Dios, en la llegada de Jesús a sus vidas, por supuesto todo sería diferente a partir de ese momento, como lo ha sido para miles de personas, iguales a nosotros, que, al haber reconocido al salvador Jesús, entraron a una dimensión de paz y regocijo.
En el verso 44 es diferente, ya no es una invitación a reconocer a Cristo Jesús como salvador, sino es una condenación por haber cerrado su corazón a la Gracia de Dios en Jesucristo.
Esta es la parte triste de la historia humana, al no reconocer a Dios, no temerle, no abrir su corazón para vivir para él; ya no habrá esperanza de vida.
No amaron la verdad, no tuvieron a Dios en su noticia, hay un solo fin inevitable: La condenación Eterna.
Por lo cual dice el Espíritu Santo: “Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones”.
Escapa por tu vida no sea que perezcas. Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo.
CONCLUSION
Hemos recibido tantas manifestaciones de Dios desde su creación, como en cada día de nuestra existencia, que lo peor que podríamos hacer, seria rechazarlo.
Si lo rechazamos ya no queda otro sacrificio por nuestros pecados, estaríamos condenados.
Debemos reconocer la gracia de Dios en Cristo, porque por no aceptarla, los juicios de Dios caen sobre los hombres.
Hoy es el día aceptable, hoy es el día de Salvación.
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